Las salicornias entran en receso otoñal, etapa en la que completan la maduración y liberación de semillas de alta viabilidad, clave para la regeneración del cultivo. Con la baja de temperatura y del fotoperíodo, reducen su actividad metabólica y atraviesan el reposo invernal, manteniendo latente el sistema radicular y el banco de semillas.
En primavera, el aumento térmico y lumínico reactiva la germinación y da lugar a nuevos brotes tiernos, reiniciando el ciclo productivo.



